Causas que motivaron la revolución industrial
Se inició en Gran Bretaña entre 1780 y 1860, pero se extendió por el resto de Europa a lo largo del siglo XIX. Las causas que motivaron su irrupción fueron fundamentalmente dos:
- La revolución agrícola. Una serie de transformaciones mejoraron los métodos y la técnicas del agro y lograron una producción más amplia y rentable, lo cual generó un excedente de riqueza que permitió el crecimiento de la población y la inversión en el desarrollo de nuevas formas de comercio.

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- El desarrollo tecnológico. Se generalizó tanto el uso de motores de vapor como la producción en fábricas, quedando a un lado el carácter artesanal de la sociedad del Antiguo Régimen. Esto permitió la producción a gran escala y abarató los costes. Los cambios señalados dieron como resultado mano de obra ingente y productos baratos. Las rentas medias crecieron y se inició el consumo en masa.

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