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Diferencia entre cambio global y climático


Cambio global no es lo mismo que cambio climático. Si bien ambos procesos afectan al funcionamiento del planeta a escala
global, estos difieren en su origen, escala e impacto, siendo el primero causado exclusivamente por la acción del ser humano.
El cambio global se refiere al conjunto de cambios ambientales provocados por actividades antropogénicas; es decir, aquellas
que derivan de la obtención de los recursos necesarios para la subsistencia de la población humana, como la agricultura, la
ganadería y la pesca y la explotación y uso de recursos naturales (agua, minerales, suelo).
Si bien algunas de estas actividades son sustentables en el tiempo (en el sentido de no comprometer la biodiversidad y el
bienestar de generaciones futuras), muchas no lo son. Debido al incremento exponencial de la población humana y a modelos de
desarrollo no sostenibles, se ha producido deforestación, degradación y pérdida de vegetación y biodiversidad; uso exacerbado
de fertilizantes y agroquímicos; expansión de ciudades (cambio de uso de suelo); deterioro y contaminación de suelos, océanos,
atmósfera y recursos hídricos; escasez hídrica y otras situaciones que originan problemas ambientales.

¿Por qué el océano es salado?


Hace 4500 millones de años en la Tierra no había océano, sino magma producto de las erupciones volcánicas que desprendían
elementos como dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), vapor de agua (H2O) y nitrógeno (N2), entre otros. Es
decir, el planeta tenía una atmósfera reductora o carente de oxígeno. Las elevadas temperaturas hacían que la superficie rocosa
del planeta fuese un lugar sumamente hostil para el desarrollo de la vida. Gradualmente, la Tierra se fue enfriando y condensó
el vapor de agua presente en la atmósfera de aquel momento. Este hecho dio paso a intensas lluvias que erosionaron la tierra
desprendiendo minerales y conformando los océanos salados.
Los iones que se encuentran más comúnmente en los océanos son el cloruro, el sodio, el sulfato, el magnesio y el calcio; los
que provienen de rocas y son transportados al mar por los ríos. Los iones permanecen por largos períodos de tiempo en el
agua de mar, y en los últimos 600 millones de años la concentración de todas las sales no ha variado. Esta condición otorga
una propiedad conservativa al océano, la salinidad; la cual es la suma de todas las sales disueltas con un promedio de 35
gramos por kilogramo de agua de mar. Las sales disueltas determinan la densidad del agua de mar, variable importante para
la circulación oceánica, lo cual implica que el derretimiento de hielo en los océanos polares cambia la salinidad y el balance
térmico del planeta.